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martes, 15 de noviembre de 2011

Instituto Vocaloid: Capítulo 14

Capítulo 14

            - ¡Muy bien! ¡Quiero estar a solas contigo! ¿Me ayudarás?- Gruñó molesta, Len sonrió.
            - Luego me lo tendrás que agradecer…- Sosteniendo el picaporte con una mano se inclinó hacia Neru, y con el otro brazo apartó a Rin hacia un costado.
            - Len-kun… ¡Por favor! ¡Yo quiero estar contigo! ¿Por qué no la echas a ella?- Se quejó ella.
            - Porque si lo hiciera no sería divertido…- Se acercó aún más, sus labios estaban por rozarse. Neru fue soltando el marco lentamente, y sus ojos se concentraron en los de Len y… Le cerraron la puerta en la cara.- Muy bien, ahora es tu turno.
            - ¿Mi turno?- Repitió incrédula una vez que cerró la puerta con llave. El muchacho se recostó sobre el sofá.- ¿Qué quieres decir?
            - Estoy enfermo… ¿Recuerdas?- Empezó haciendo un puchero.- Así que debes cuidar de mí, y darme todo tu afecto…- La rubia hizo una mueca, pero entonces una idea vino a su mente.
            - Tienes toda la razón… Déjame buscarte algo para beber, y enseguida te acompaño para que discutamos acerca del “afecto” que debo darte.- Pudo escuchar como él respondía de acuerdo mientras se alejaba a la cocina, al regresar hizo su ataque.
            Millones de bolsas de hielo cayeron encima del muchacho mientras este gritaba horrorizado. Luego, encendió el aire acondicionado y bajó las persianas.
            - ¡Frío!- Se quejó abrazándose mientras empezaba a temblar.- ¿Po-por qué lo-lo hiciste?
            - Eso te entretendrá mientras voy y busco el remedio para la fiebre… Meiko lo compró esta mañana, pero había olvidado donde lo dejó y dijo que te lo diera cuando despertaras…- Admitió algo avergonzada, después de todo había pensado curarlo al estilo tradicional si no lo encontraba.
            - Pe-pero…
            - Nada… ¡Ayer casi besas a Neru! ¡Ni hablar de hoy! ¡No dejaré que pases ni un minuto más enfermo!- Exclamó decidida, mientras volvía a la cocina a rebuscar en los cajones y otros.
            - ¡Rin espera…!- Ella volteó, un Len completamente mojado se le acercó a ella furioso.
            - ¡¿Por qué tenías que ahogarme en hielo?! ¡¿Acaso estás loca?! ¡¿Qué pasa contigo?!- Ella lo miró sorprendida entonces notó que tenía unas gotas rosadas en la boca, al parecer la medicina estaba en el refrigerador… entre todo el hielo.
            - ¡Len!- Corrió hacia él y lo abrazó con fuerza, sin duda ahora su temperatura era normal… Si no tomaban en cuenta sus ropas mojadas y congeladas.
            - Emh…- El chico se sonrojo incómodo ante el repentino abrazo.- Dime que no hice nada estúpido…- Ella levantó la mirada llena de lágrimas.
            - ¿Qué quieres decir con eso? ¡¿Acaso tan malo sería que me besaras?!- Exclamó recordando las palabras de Neru, él la miró sorprendido.
            - ¡Pues claro que sí!- Ella se apartó, pero él le tomó la mano.- ¡Yo jamás querría forzarte a algo así!- Lo miró sorprendida, con lágrimas aún en sus ojos.
            - ¿Y qué estás haciendo ahora?- Insinuó, él se sonrojó y la soltó apartando la mirada.
            - Sí, lo siento, no volverá a pasar.- Y con eso se fue al lavadero y se quitó la remera.
            - ¡¿Qué crees que haces?!- Exclamó deteniéndolo, mientras cerraba sus ojos.
            - ¡No voy a quedarme mojado! ¡Me enfermaría de nuevo!-Contestó mientras tironeaba de su remera. Al final, ambos callejón al suelo, resbaladizo por el agua helada.
            - Len… lo siento yo…- La muchacha se sonrojó al notar que había aterrizado sobre él, con cuidado se levantó hasta que al final terminaron sentados los dos. Len apoyando su espalda desnuda contra la lavadora y Rin sentada frente a él. Los dos se sonrojaron intensamente pero no hicieron ningún esfuerzo en levantarse. La muchacha no pudo evitar mirar al chico deslumbrada por su figura, mientras que este no dejaba de sonrojarse más y más.
            - Rin… tu… de verdad…- Suspiró, se sonrojó con más intensidad.-… me gustas.
            - Pero si querías alejarme cuando estabas enfermo y… y…- La alegría invadió su cuerpo más rápido de lo que quiso, pero en verdad no quería ilusionarse.
            - Eso era por lo que dije, no quiero aprovecharme y enfermo soy una persona distinta, especialmente con la chica que me gusta.- El sonrojo se le hizo más fuerte a la muchacha, mientras que el de él no podía ser más intenso.- Espero que esto no cambie nuestra relación y que…
            - No, esto si la cambia.- Y con eso sellaron un pacto con sus labios. Algo nuevo había iniciado.
            El resto se sorprendió al verlos llegar a la playa durante la tarde, no porque llevaran un cesto para hacer un picnic nocturno, sino porque oficialmente eran una pareja… Y tardaron mucho menos que los demás mayores.
            Cuando llegó el atardecer Miku Hachune salió del canasto de picnic y anunció su gran descubrimiento. Había logrado comunicarse con la madre de Len, quien había regresado al país por unas cosas, y descubrió que sin duda alguna era el padre de Rin el hombre que le gustaba de joven. De todos modos, ella ya no estaba interesada y el padre de la rubia tampoco por lo que ambos “gemelos” no tendrían que preocuparse por relaciones complicadas nunca más.
            Las siguientes semanas pasaron de forma rápida, Neru no dejaba de intentar sabotear la pareja sin éxito, y Teto anunció felizmente al nuevo miembro de su grupo.
            Era de su misma edad, alto y de cabellos y ojos rosados. Llevaba una camisa gris oscuro y corbata rosada, y el resto del atuendo similar al de Len pero con sus propios toques de color. Hace poco había salido del hospital, al parecer había estado ocupado con rehabilitación y no había podido comunicarse, pero finalmente Ted había regresado para estar junto a su Teto.
            Estaban llegando las finales, pero las cosas eran muy distintas, dos de los grupos finalistas sorprendieron a todos haciendo una saga de interpretaciones unidos compuestas por Rin, muy a pesar de Akita que terminó haciendo coros junto a los alegres Akaito, Dell, Gumi, Luka, Ted y Teto.
            Basada en la película que había visto en su primera noche en el instituto, Rin inició cantando e interpretando el papel de una princesa caprichosa, luego le continuó una nueva canción por Len como su sirviente, después ella hacía un regreso y finalmente cantaban Len junto a ella, Miku, Kaito y Meiko.
            Más adelante inició Meiko representando su papel como una espadachína vengativa, para luego ser continuada por Miku, una princesa. Después era el turno del príncipe Kaito, más adelante la sirvienta Haku, cuya continuación era protagonizada por Gakupo como un rey malvado y para cerrar en las finales, Luka la sirvienta y ex amante de aquel rey. Todos tocaban sus instrumentos favoritos e interpretaban con gran entusiasmo… Al final, no sólo ganaron sino que su CD terminó siendo un gran éxito mundial, que inspiró juegos, más álbumes, comic, películas, de todo… asegurándoles una carrera para después de la graduación junto con una promesa de que seguirían juntos por siempre…
            Felices, energéticos, con una voz que jamás será callada… Ellos vivirían llenos de lazos de amor y amistad que el tiempo jamás borraría. Cuando Kaito se graduó, Miku lo acompañó, ya que increíblemente logró saltearse un año… Con la ayuda de Hachune, claro. Y los cuatro, Teto, Ted, Len y Rin permanecieron unidos, ya que Neru fue expulsada por usar el celular en clase todo el tiempo, e intentar asesinar a Rin en varias ocasiones… No se lo tomen literal, no si no quieren tener pesadillas.
            A medida que avanzaron con su nuevo grupo “Roza de jazmín”, fueron integrando más y más promesas musicales. Hasta que finalmente el día de su graduación, habían recolectado una innumerable cantidad de miembros, esos sin mencionar los que más adelante se graduarían e introducirían a sus amigos y estos a sus amigos… La familia Vocaloid siempre seguiría creciendo… Cosa que quizás sea buena.
            Eso, si no mencionamos a los hijos de los miembros que originaron la fama de “Vocaloid” en primer lugar, como en el caso de Len y Rin con sus gemelos de cabello sorprendentemente oscuro Rei y Rui Kagene, el verdadero apellido correspondiente a la madre de Len, o Piko Honne, hijo de ya saben quienes de cabello igualmente gris.
            Y así comenzó la verdadera historia…

Instituto Vocaloid: Capítulo 13

Capítulo 13

            En la casa los esperaban una recuperada Meiko, una pareja del cielo y una novia enojona. Gakupo se apresuró en saludar a Luka, antes de recibir otro golpe por haber tardado tanto y preocuparlos respecto a la seguridad de los gemelos.
            - Era mejor cuando estaba dormida…- Murmuró el samurai recibiendo otro coscorrón.
            - ¡¿Qué fue lo que dijiste?!- Gruñó, Meiko se interpuso antes de que empezara a lanzar objetos pesados, y los llevó a la mesa donde estaba la otra pareja sentada. Un sobre de papel madera yacía en el centro de la mesa, a la espera de ser abierto.
            - Muy bien… Len-chan.- Una vez sentado despertaron al joven que los saludó con cansancio.- ¿Crees que estarás bien?
            - ¿Uh? ¿Cuándo llegamos?- Preguntó adormilado, parpadeó varias veces.- Ah, sí léelo, todos queremos saber la verdad… ¿Estás de acuerdo Rin-san?- Ella lo miró con sorpresa, sus mejillas se tornaron rosadas por un instante.
            - Eh… Sí, léelo.- Dijo sacudiendo los recuerdos de su mente, luego hablarían de eso. Meiko tomó el sobre y lo abrió, luego leyó el papel en voz alta.
            - El resultado bla bla… es… negativo.- Anunció tratando de mantener el mismo semblante, aunque todos notaron que esa noticia le había alegrado, al igual que a Miku que no se contuvo.
            - ¡Que genial! ¿No Rin-chan?- Miku Hachune salió de debajo de la mesa en ese instante.
            - Eso es un alivio, sino íbamos a tener que echar a Miku por sugerir un romance entre hermanos.- Dijo dando un salto hacia la cabeza de la muchacha para luego saltar frente a Len, quien se había quedado petrificado. Pasó varias veces su mano sobre el rostro del chico, y luego suspiró.- ¡Despierta!- Todos saltaron de sus asientos ante el grito.
            - ¿Eh? ¿Qué? ¿Me dormí?- Luka se puso de pie y posó su mano sobre la frente del muchacho.
            - Tu temperatura está bastante alta… ¿Por qué no vas a la cama?- Él asintió somnoliento, y caminó a la habitación sin decir ni una palabra. Al final todos se decidieron por acostarse, de todos modos no tendrían clases debido al festival nocturno.
            A la mañana siguiente Len abrió sus ojos para encontrarse solo en la habitación oscura, una vez más escuchó como golpeaban la puerta.
            - ¿Len? ¿Sigues dormido?- Pudo escuchar como la voz de Rin llamaba desde el otro lado de la habitación.
            - Ahora no.- Contestó tratando de levantarse, no hubo éxito. Todo su cuerpo se sentía pesado, y al levantarse terminó por caerse sobre la almohada mareado. Rin abrió la puerta y caminó hacia él con una bandeja en manos.- ¿Qué hora es?
            - Son como las doce, haz estado dormido toda la mañana.- Informó apoyando la bandeja con el plato de sopa sobre el regazo del joven. Len suspiró agotado, sintiendo como el aire caliente era exhalado de su cuerpo.
            - ¿Y los demás?- Preguntó de nuevo, pero esta vez hizo una pausa para tomar un sorbo de agua.
            - Decidieron aprovechar el día en la playa, tenían muchas ganas de ir así que los convencí en dejarme como tú niñera.- Explicó la rubia, sabía que ahora que se habían formado las parejas estas querrían estar a solas. Incluso había escuchado como Meiko llamaba a Akaito por el celular para invitarlo.
            - Ah… ¿Estoy enfermo?- Preguntó, la chica se golpeó la frente ante la pregunta tan tonta.
            - Sip, así es. Tienes como 38º o 39º… no estoy segura, ha variado durante la mañana.
            - Ah… ¿Puedo pedirte un favor?- Su respiración era pesada, y mantenía el vaso de agua fría sobre su frente.
            - Um… Sí. ¿Qué?
            - Vete.- Ordenó, ella lo miró molesta.
            - ¡¿Cómo que me vaya?!
            - No se… Ve con los demás, haz lo que quieras, pero vete ahora mismo.- Rin se inclinó hacia él molesta, su respiración de detuvo. Al parecer estaba conteniendo el aire.
            - ¿Qué ocurre contigo? No me iré, además quiero que hablemos de lo de ayer.- su voz se vio interrumpida por el chico que tiró de las sábanas y se cubrió la cabeza, aún sujetando el vaso sobre su frente.
            - Muy bien, hablaremos cuando me mejore. Ahora por favor, vete antes de que…
            - ¿De qué? ¿Qué te pasa?- No recibió respuesta, así que se sentó sobre las frazadas y tiró de las sábanas.- ¡Dime que pasa contigo!
            - ¡Te lo diré después ahora por favor vete! ¡Te lo suplico!- Pidió, parecía asustado pero ella se negó a marcharse. Ahora su curiosidad se había despertado, y no descansaría hasta saber que le estaba pasando.- Vamos… ¿Qué tengo que hacer para que te vayas?
            - Primero que nada, deja de actuar así… ¿Acaso estás enojado conmigo?- La chica se acercó acortando aún más las distancias. La respiración de Len se hizo pesada, como si estuviera tratando de no respirar por la nariz.
            - Rin, en serio, no es un buen momento… Yo…- Miró en dirección al plato de sopa que yacía en el suelo.- Necesito comer ¿si? Vete… y te llamaré cuando termine.
            - Muy bien…- Suspiró rendida, se levantó y le entregó el plato. Muy a pesar de sus protestas, cuando estaba por cerrar la puerta notó como le temblaba la mano al chico con la cuchara.- ¿Qué tal si te ayudo? No haré preguntas.
            - No Rin… en serio no…- Ya era tarde, una vez mas estaba frente a él. Sopló la cuchara y luego se la alcanzó a la boca del muchacho, que de repente se había calmado y la miraba de una forma más relajada.
            - ¿Lo vez? No era necesario que me fuera…- Sonrió mientras se inclinaba para alcanzarle una nueva cucharada.
            - Tienes razón, te necesito… Así que quédate.- Lo miró desconcertada, y él sonrió, inclinándose aún más hacia ella.- ¿Te dije que te va muy bien el papel de enfermera?
            - ¿L-len?- Tartamudeó la rubia mientras él sacaba el plato con sopa del medio, para luego inclinarse hacia ella.
            - ¿Qué pasa? ¿Acaso te he asustado?- Su forma de hablar estaba lejos de ser la de siempre, esta vez su voz inocente era completamente fingida.
            - ¿No que-querías terminar tu sopa? Sabes que, me voy no voy a molestarte más…- Se puso de pie pero algo tiro de su remera. Volteó para ver a Len con el semblante deprimido.
            - Por favor Rin-chan, no me dejes solo.- Hizo un leve puchero, y ella empezó a sentirse mareada… ¿Qué le estaba pasando a ese chico?
            - Ehm… Len… ¿Cómo te sientes?- Le preguntó preocupada al notar el tono rojizo de sus mejillas.
            - ¿Por qué no me lo dices tú?- Tomó la mano de la rubia y con delicadeza la posó sobre su frente. Al hacerlo, la obligó a inclinarse hacia él.- ¿Qué tal estoy?
            - Caliente…- Contestó tratando de apartar su mano, en efecto estaba hirviendo.
            - Que raro… Tengo frío.- La rodeó con ambos brazos y la abrazó contra su pecho.- Pero tú si estas caliente…- Sus mejillas enrojecieron al encontrarse con unos ojos que la observaban.
            - Tenías razón… Me voy… Pero ya basta con esta actuación…- Se quejó furiosa mientras tironeaba para liberarse, no hubo éxito.
            - Rin… Por favor, no me dejes.- Suplicó apartándole unos cabellos, como lo había hecho con anterioridad con Neru. Luego empezó a inclinarse hacia sus labios, muy lento. Rin puso ambas manos sobre la boca del muchacho y apartó su rostro, luego dio un salto y escapó de loa habitación.
            - Luka… no Meiko… ¡¿A quién debo llamar?!- Exclamó mirando los números en su celular, al otro lado se encontraba Len que había empezado a llamarla. Luego, al notar que no le respondían se puso de pie y comenzó a caminar hacia la puerta débilmente.
            - Rin… ¿Por qué hiciste eso?- Preguntó abriendo la puerta, ella exclamó un grito asustada.- No te preocupes, nada malo va a pasarte.
            - ¡Aléjate!- Exclamó enrojeciendo, segura de que era alguna broma de mal gusto.- ¡Deja ya esta broma! ¡No me parece divertida!- Él enarcó una ceja y empezó a reírse de aquel comentario, irritando aún más a su “gemela”. Pero de repente, perdió el equilibrio y empezó a tambalearse. Un instinto protector se despertó en a muchacha que corrió en su auxilio y le rodeó la cintura evitando que cayera, él a su vez le rodeó la espalda.
            - Eso, era una broma.- Anunció tomándole el mentón e inclinándose hacia ella, quien había vuelto a sonrojarse. Sus labios empezaron a acercarse, Rin se había petrificado, no sabía que hacer.
            - ¡Hola! La puerta estaba abierta así que me decidí a entrar de todos modos…- Anunció Neru, la escena se congelo y partió en pedazos.- ¡Rin aléjate de Len!- Ordenó saltando a los brazos del rubio, y empujando a la otra muchacha que seguía aturdida. No sabía si sentir agradecimiento o irritación hacia Neru.
            - Oh, me alegra verte…- Len empezó a inclinarse, ahora para saludar a la otra rubia. Rin se llevó a la muchacha del brazo antes que sus labios pudieran siquiera rozarse, y se la llevó a la cocina.
            - ¡No sé que haces aquí pero será mejor que te vayas!- Ordenó molesta, sin duda de lo que estaba segura era que no quería que Neru besara a Len.
            - Y dejarte para que le claves tus garras… ¡En tus sueños! Además me gusta esta nueva actitud…
            - ¡¿Cómo que te gusta?! ¡Está enfermo y tu quieres aprovecharte de su estado!- La risa sarcástica de Neru fue una completa sorpresa.
            - ¿Aprovecharme? ¿Perdón? ¿Qué acaso no era tú la que estaba por besar a mí novio?- Len ingresó a la cocina en la que se hallaban, y se apoyó sobre la mesada.
            - No se preocupen por esos detalles, no me molesta ser compartido.- Dijo guiñándoles un ojo.
            - ¡Deja de babear! Esto es serio.- Dijo Rin mirando a la rubia que se había quedado deslumbrada ante el nuevo Len.- ¿Sabes qué? ¡Vete! ¡Eso fue lo que él me dijo y debí escucharlo! ¡Así que no cometas mi error y vete!
            - Ah… Así que Len sabía de este… álter ego.- Rió Neru mientras él saludaba, y le indicaba que se acercara.- En otras palabras, él sabía que no podrías manejarlo y por eso te echó… ¿Qué sería más aterrador que besarte?
            - ¡Besarte a ti! ¡Claro!- Contestó furiosa, la tomó del brazo y empezó a tirarla hacia la salida.
            - ¿Van a salir?- Interrogó Len a lo lejos mientras las seguía con lentitud, después de todo estaba enfermo.
            - Yo no, ella sí.- Respondió Rin abriendo la puerta, pero Neru se sujetó al marco de la puerta.
            - No me iré… ¡Len-kun! ¡Haz algo!- Rogó, él asintió, y se acercó a ellas.
            - ¡No lo hagas!- Ordenó Rin, preparada para pelear contra él, pero este simplemente rió.
            - ¿Por qué quieres que se vaya?- Preguntó apoyándose sobre la puerta, que estaba contra la pared, mientras las otras dos seguían tironeando en la entrada.
            - ¿Por qué crees? ¡Para que no se aproveche de tu estado!- Contestó molesta, ya que estaba usando todas sus fuerzas para empujar a Neru afuera pero sin éxito.
            - Ah, que lástima… Si hubieras dicho que querías estar a solas conmigo…- Suspiró.- La cosa habría sido distinta…

Instituto Vocaloid: Capítulo 12

Capítulo 12

            - Rin-chan… ¡Espera!- Teto corría detrás de ella, al final Len estaba acorralado y la rubia se estaba preparando para darle una paliza.- Es todo una confusión… Len-chan y yo sólo estábamos hablando.- La rubia giró su rostro y la miró confusa.
            - ¿Len-chan?- Repitió.
            - Sí… él… es un buen amigo, eso es todo… Más bien debería decirle,  Len-nii.- Agregó sonriente, Ris suspiró aliviada. Creía en Teto, desde el principio le había parecido una chica sincera e inocente, a diferencia de Neru.
            - Espera un segundo, sé que me arriesgo en preguntar pero… ¿Por qué estás enojada?- Un golpe más hizo que se callara.
            - Porque pensé que te estabas aprovechando de la tierna de Teto-chan… tú…- Dijo haciendo una obvia imitación barata de Luka.-… ¡Pervertido!
            - ¡Ya suenas igual que Luka-sempai!- Resaltó el rubio riendo mientras se frotaba la cabeza dolorido. Teto le alcanzó un trapo con hielo que había pedido en la cocina, antes de ir tras ellos.- Gracias.
            - Vaya, esto si que asusta… Me siento como si fuera Gumi-sempai.- Len empezó a reírse de las palabras de Teto, mientras que Rin lo observó con curiosidad.
            - ¿Qué?
            - Hay un problema en tu teoría.- Interrumpió Len.- Si tú eres Gumi, Rin es Luka y yo soy Gakupo, entonces… eso significaría que Rin está enamorada de mí.
            - ¡¿Qué qué?! ¡Deja de decir cosas tan estúpidas! ¡Yo jamás, de los jamases…!
            - Lo sé.- Volvió a interrumpir, su semblante se volvió serio.- Después de todo, somos hermanos.- Las dos lo miraron atónitas, pero Len enseguida volvió a sonreír.- Me refiero, probablemente lo seamos…- Agregó para el alivio, inesperado, de la rubia.
            - Saben… no lo creo.- Comentó Teto llamando la atención de los dos rubios.- Ted y yo, Haku y Dell… todos nos parecemos por mera coincidencia, así que… ¿Por qué no? ¿No será quizás que la madre de Len conociera al padre de Rin?- Razonó.
            - Sí, pero… ¿No sería demasiada coincidencia? Ella y yo cumplimos el mismo día, y…- Teto volvió a reír.
            - El otro día estuvimos viendo los papeles con Neru, no pregunten… el punto es que Rin es mayor que Len por quince minutos, ya que si no hubo partos no hay que tomar el cuenta el punto biológico.- Anunció.- Y en mi opinión, es medio raro que sean quince minutos de parto para otro hijo.
            - ¡¿Cómo es que estaban revisando los papeles?!- Preguntó Rin molesta.- Y… y…
            - Neru no soportaba la curiosidad, así que esperaba hallar alguna pista. Igual, ella sigue deseando que el ADN muestre que son hermanos…
            - ¿Por qué?- Len la miró con curiosidad, no parecía molesto ni tampoco feliz por la noticia, sólo confundido.
            - Vaya Len-nii, a veces eres demasiado ingenuo…- Rió Teto mientras Rin apretaba sus puños.
            - ¡¿Por qué crees que es?! ¡Ella está…!
            - ¿Quién está qué?- Rin volteó para encontrarse con la mirada fulminante de Neru, que iba de ella a Teto.- Len-kun… ¿Qué han estado haciendo?
            - Ah, pues después de que te fuiste Teto y yo estuvimos recorriendo la feria y luego se nos unió Rin.- Explicó con tranquilidad, sin comprender a qué se refería.- Oh sí, lo olvidaba… ¿Cómo es eso de que estuviste mirando nuestras actas de nacimiento?
            - ¡Teto!- Antes de que pudiera abalanzarse Len la retuvo del brazo, y la empujó hacia él. Ambos quedaron cara a cara, y con cuidado le corrió uno de los mechones que se le habían corrido.
            - Me parece tierno que te hayas preocupado, pero la próxima vez no hagas algo que podría meterte en problemas…- Susurró haciendo que Neru se sonrojara al instante, mientras que Teto y Rin los observaban con sorpresa. Len soltó a la rubia, y Rin notó sus mejillas ardiendo al igual que las de la otra muchacha.- En fin… ¡¿Quién quiere donas?!- Propuso alegremente, como si nada acabara de ocurrir. Antes de que pudieran responder, él ya se había adelantado hacia el puesto.
            - Te-te… Teto ¿viste eso, verdad?- Le preguntó Neru mientras se acercaban con lentitud al puesto en el que se encontraba el chico. Rin las seguía de cerca.
            - Sí… muy raro.
            - ¿Viste como me miró? Y… y se sonrojó… yo lo ví… ¡Le gusto!- Teto no pudo aguantarlo, y rompió en risas. Len se les acercó con cuatro donas en mano.
            - ¿Qué es tan gracioso?- Preguntó sonriente, luego miró a Rin que mantenía la mandíbula apretada.- Eh… bueno, Neru te compré de vainilla, Teto de pan, y Rin de naranja.- Dijo repartiendo los bocadillos. Luego le atinó un bocado al suyo, sorpresa, era de banana.
            - Chicas, aquí están… Tenemos que irnos.- Dijo Dell que llevaba a Haku sobre sus hombros. Gumi, quien estaba a su izquierda los miró con detenimiento.
            - Ara ara… Len, no sabía de tu pasatiempo…- Rió mientras el chico enarcaba una ceja sin comprender el comentario.
            - Gumi-sempai, después quiero hablar contigo sobre un asunto.- Anunció Teto con seriedad. Gumi le sonrió asintiendo.
            - Bueno… ¿Y Akaito?
            - Se ofreció a llevar a Meiko a su casa, al parecer ella estaba con Haku… “Festejando”.- Explicó Dell.
            - Ah, sí… Gakupo y el resto están por esa dirección, no olviden preguntarle a mi hermanito por su ojo morado.- Rió la peliverde, Len y Teto se le unieron comprendiendo.
            - No me digas que quieres que Gakupo pelee con Luka.- Le murmuró Rin molesta a su gemelo, después de todo esa noche se había dado cuenta de lo identificada que se sentía por ella.
            - Claro que no, Gumi-sempai sabe lo que hace.- Contestó riendo, luego se despidieron del resto y se fueron con su grupo. En efecto, Gakupo sostenía una bolsa de hielo en su cabeza, cosa que le causó gracia a los gemelos ya Len aún sujetaba la suya.
            - ¿Luka?- El samurai asintió, lanzándole una mirada a la joven que dormía sobre su hombro.- Al parecer Gumi nos hizo creer que íbamos a dejar la escuela y Luka se puso como loca…- Explicó sonriendo ante el recuerdo.
            - ¡Y Luka-sempai anunció sus sentimientos!- Exclamó Miku sonriente, Kaito suspiró.
            - Se supone que ese es el trabajo de los hombres…- Miku lo tiró de su silla y luego saltó sobre él.
            - Entonces hazlo.- Animó riendo, él se sonrojó.
            - No sé de que hablas…- La joven lo miró fijamente y él suspiró.- ¿Qué acaso no te bastó con lo de la rueda?
            - ¿Me lo recuerdas?- Pidió Len y Rin se alejaron con lentitud, poco interesados en lo que seguía.
            - ¿Y… a ti Len? ¿Qué te ocurrió?- Preguntó el samurai, el rubio señaló a su reflejo.
            - Un mal entendido.- Contestó riendo, el samurai le detuvo la mirada con seriedad pero no dijo nada al respecto.
            - ¿Qué ocurre?
            - Nada… ¿Por qué no van a la rueda? No está muy lejos, y creo que llevan sus celulares… Luego los vemos en casa, yo tengo que llevar a Luka.- Los dos aceptaron, y mientras Rin se adelantaba el joven pidió hablar con el rubio.- ¿Te sientes bien?
            - ¿Eh? Sí… ¿Por qué?- Gakupo suspiró.- Cuando volvamos, tenemos algo que decirles.- Advirtió.
            - Ah… ¿Y por qué Rin-san no?- su voz se vio interrumpida.
            - Es que realmente me parece que estás algo rojo, sólo me cercioraba. Lo que les diremos será para los dos, creo que sabes a qué me refiero…
            - ¿Alguna pista?- El samurai rió.
            - Aún no abrimos el sobre, los esperamos en casa.- Y con eso se puso de pie, y junto a Kaito y Miku se retiró con Luka en los hombros.
            Len comenzó a caminar hacia la gran rueda, que seguía resplandeciendo en la oscuridad de la noche. Rin lo esperaba allí curiosa, no había nadie haciendo fila así que en pocos instantes ya estaban dentro de una cabina.
            - Gakupo me acaba de decir que ya llegó el sobre…- Anunció respondiendo la pregunta que tenía Rin escrita en su rostro.- Cuando lleguemos leeremos la respuesta.
            - Ah…- Un escalofrío recorrió su espalda. Durante las últimas semanas, se había atrasado la entrega debido a un escándalo que había ocurrido en la ciudad, y debido a eso ella y Len había pasado a ser bastante unidos. Por un lado quería escuchar que no eran hermanos, entonces ella y él podrían estar juntos, pero por otro lado, Len quizá jamás querría estar con ella… Y siendo su hermana, al menos tendrían algo que los uniría. Su celular vibró en ese instante, era Neru… ¿Cómo había conseguido su número?- ¿Qué pasa? ¿Te equivocaste de número?
            - Ja já, muy graciosa. Veraz, Akaito acaba de regresar y nos comentó que había llegado el sobre con los resultados del ADN.- Empezó a decir la voz de Neru desde el otro lado del teléfono.- Así que escúchame, y hazlo con atención… ¡Len es mío! No importa lo que digan… Seas o no la hermana te aviso que no tienes posibilidades… Hoy él mismo demostró lo mucho que le gusto. Es más, puede que tengas su atractivo pero no tienes nada de talento. No sé si te lo explicaron pero cuando uno dice “toco el violín” significa que tocan instrumentos de cuerda con facilidad… No un simple instrumento, se especializan en uno. Len es un caso especial, toca piano, pero por lo que investigué también es buen guitarrista… y no mencionemos su voz y su forma de moverse.
            - ¿Rin?- Escuchó a Len que la llamaba, pero no podía verlo a través de la capa vidriosa que se había formado en sus ojos.
            - No sé cual es tu punto… ¡Miku sólo compone, canta y baila… como yo!- Exclamó con los ojos húmedos.
            - Sí, pero… - La rubia se cayó, y Rin aprovechó para cortar y apagar el aparato. Sintió una mano en su hombro, y como otra le despejaba las lágrimas de sus ojos.
            - Rin-chan… ¿Quién era?- Le preguntó preocupado, ella lo miró tratando de embozar una sonrisa.
            - No… nadie en especial, sólo es que Neru tenía ganas de molestar.- Respondió, el rubio enarcó una ceja.
            - ¿Qué fue lo que te dijo? Por lo que escuché tu comentario respecto a lo que haces junto a Miku… ¿Acaso ella estaba diciendo que no era suficiente?- Lo miró directamente a los ojos sorprendida de que se diera cuenta y asintió.- Que raro de Neru… Le dije que no hiciera nada que pudiera meterla en problemas.- Rin notó lo cerca que se encontraba Len de ella.
            - ¿Acaso estás enojado con ella?- Él simplemente se rió y se inclinó aún más hacia ella.
            - ¿Dime, que opinas acerca del kinshinsoukan?- Insinuó inclinándose aún más, ella lo miró aturdida.- Después de todo, puede ser que seamos hermanos…
            - ¿Q-qué? Len… tú… tú…- En ese instante el rostro de él cayó a su estómago, estaba dormido. Al moverlo notó el calor que emanaba su cuerpo, al parecer tenía fiebre.
            La rueda se detuvo y Gakupo los esperaba abajo, al parecer ya sospechaba que algo andaba mal después de haber visto el tono del rostro del rubio.

Instituto Vocaloid: Capítulo 11

Capítulo 11

            Len no se molestó en regresar hasta que empezó a oscurecer. Para entonces Meiko y Rin habían comenzado a preparar la cena, mientras que el resto del grupo continuaba la discusión sobre el tema… Ahora un poco más civilizadamente.
            Realmente, a Luka y Miku no les importaba lo que usaran para el espectáculo, pero sí querían llamar la atención de los chicos que habían estado distraídos últimamente… Kaito con sus admiradoras, rechazándolas con amabilidad y encanto personalmente… lo que hacía que lo quisieran más, y Gakupo con su cariñosa hermanastra.
            - Len-kun…- La rubia se le acercó cuidadosamente. Él la miró de arriba abajo, notando que llevaba un delantal de cocina blanco y un cucharón en la mano.
            - ¿Qué ocurre?- Echó un rápido vistazo hacia la cocina.- ¿No se va a quemar la sopa si te quedas hablando?- Agregó riendo con simpatía.
            - ¿Qué fue lo que te pasó?- Preguntó cortante, al tiempo que le clavaba la mirada con seriedad. Él pestañeó varias veces como si no supiera de qué estaba hablando, pero sus mejillas lo delataron. Suspiró.
            - No es nada realmente… - Miku Hachune apareció en ese instante y saltó a los brazos del muchacho, que logró atraparla torpemente. Empezó a reírse al tener a la muñeca en brazos.- ¿Cómo llegaste tan rápido?
            - Te dije que conozco el lugar.- Contestó apretándole la mejilla mientras él continuaba riendo. La muñeca de madera giró su cabeza como si de un búho se tratase, y miró a la rubia.- Después de la actitud de mi tonta discípula no tuve más remedio que ir a hablar con él.- Ilustró con tono algo arrogante, como si se tratara de una niña jugando a la maestra.
            - ¡¿A quién llamas discípula?! ¡Tú… tabla de surf barata!- Se escuchó como exclamaba Miku desde otra habitación.
            - Si me disculpan voy a impartir algo de educación… con permiso…- La criatura saltó de los brazos del joven y aterrizó a la perfección en el suelo. Luego inició su camino hacia el origen del escándalo.
            - ¡Sí! ¡Hachune-sempai!- Respondió este haciendo gesto militar, aunque no tardó en romper en risas.
            - Ehm... ¿De qué…?- Meiko la llamó en ese instante, y tuvo que retirarse, luego durante la cena Len propuso lo que creyó una gran idea.
            - Para la competencia… elijamos la ropa de acuerdo con lo que realicemos, y si tanto quieren usar trajes de baño… ¡Vayan a la playa! ¿Una salida de chicas estará…?- Las miradas de las dos adolescentes de cabellos llamativos y los dos chicos lo callaron.- Quiero decir… ¡Salida grupal! ¡Sí eso…!- Se corrigió.
            - ¡Sí!
            - Pervertidos…- Murmuró mientras Meiko y Rin se reían de la actitud de los otros cuatro. De pronto, la castaña de paró y apoyó sus puños de forma abrupta en la mesa.
            - Pero sólo iremos bajo una condición…- Todos la miraron aterrados, curiosos y, a la vez, sorprendidos.-… si… ¡Damos lo mejor de nosotros en la apertura! ¿De acuerdo?
            - ¡Sí!- Exclamaron, ahora todos, entusiastas. Incluso se pudieron escuchar las voces de Hachune y de la pulpita Tako.
            Y así inició la semana de entrenamiento, cantarían una de las composiciones de Miko, la misma que habían interpretado los gemelos con anterioridad. Meiko se encargaría de manejar el sonido, Gakupo y Luka cantarían un tercio de dueto, luego continuarían los gemelos y cerrarían con los populares Miku y Kaito.
            El día no tardó en llegar y todo estaba listo. La apertura del festival, anunciaba el inicio de las competencias. En cada competencia se enfrentarían tres grupos, y a través de un esquema se iban marcando quienes se enfrentarían a los ganadores y quienes a los perdedores de los otros grupos de participantes. Los jueces, evaluarían la habilidad, la organización y cualquier otro detalle… para luego dar un puntaje. La apertura, era la oportunidad de presentar tu talento, y recibir críticas constructivas para luego estar listos para la verdadera competencia. Era por ello, que muchos estudiantes no se molestaban en participar o en esforzarse, ya que no quedarías eliminado y no afectaría tu puntaje.
            - ¡Hola!- Neru se acercó a saludar a Len antes de que iniciaran las funciones, ella llevaba un traje de porrista, mientras que él un short de baño y playera. Después de una breve charla, el show dio por inicio.
            El grupo de Jazmín interpretó una canción en la que la voz principal era Teto, incluso la letra y el título llevaban su apellido. Después de eso, y que el resto de los grupos pasaran iniciaron los fuegos artificiales junto a una especie de carnaval.
            - ¡Vamos quiero ir a la rueda!- Exclamaba Miku mientras corría emocionada, al final los terminaron felicitando y prácticamente no habían recibido ni una corrección.
            - Len… ¿Qué te pareció?- Preguntó Neru tomando al chico del brazo, mientras caminaban frente a los puestos.
            - ¡Genial! ¿Y Teto? Me gustaría felicitarla…- Respondió buscando a la muchacha con la mirada, pero sin éxito.
            - Ah… Está hablando por teléfono, hice lo que pude pero no logré convencerla.- Suspiró con tristeza.
            - ¿De qué hablas?
            - Teto llamó al hospital, un amigo suyo ha estado internado desde las vacaciones, pero la verdad…- Bajó la cabeza con tristeza.- Dudo que mejore, ni siquiera le han respondido sus llamadas…
            - ¿Q-qué le pasó?- Tragó el rubio, Neru bajó la mirada al suelo para luego mirarlo fijamente. No podía decírselo, eso leyó en sus ojos y al instante supo por qué.
            - ¡Neru-nee!- Teto la abrazó con fuerza con una sonrisita en sus labios, pero esta vez Len se percató de lo mal que estaba. Hasta el momento, jamás había notado el tono rosado de sus escleróticas.- ¡Hola Len-kun!
            - Ah… Hola… Eto…- Neru le clavó la mirada pero él sonrió.- ¡Felicidades! ¡Lo hiciste muy bien!- Ella le devolvió la sonrisa al tiempo que Teto saltaba en su lugar.
            - ¿En serio? ¡Gracias! ¡Ustedes también estuvieron increíbles…!- Respondió alegre, luego los acercó de forma íntima y agregó.- Incluso creo que a Akaito le gustó tanto que pidió hablar con Meiko en privado…- Soltó una risita, mientras que Neru la miró confusa.
            - Así que Akaito… ¿Quién lo diría?- Pensó Len, recordando la reacción de la castaña las veces que lo vio.- Tiene sentido…
            - Claro, como yo felicitándote a ti...- Interrumpió Neru flirteando sin que él le diera mucha atención.- ¿Qué te parece ir a la rueda de la fortuna?- Ofreció señalando al enorme aparato. Len pudo observar en una de las cabinas como Meiko y Akaito charlaban íntimamente, al igual que Miku y Kaito en otra, y más abajo pudo ver a Luka con un Gakupo desmayado y golpeado.
            - Pero sólo se puede ir de a dos… y somos tres.- Apuntó.- ¿Qué te gustaría hacer a ti Teto-san?- La joven rió ante sus palabras.
            - Pues… - Miró a su amiga con el rabillo del ojo, pero Len pudo notar a la perfección como Neru le respondía con una cara enojada.- Creo que sería mejor que ustedes fueran, mientras yo iré a hablar con Haku-sempai.
            - Pero Haku-sempai está en la rueda con Dell-kun.- Indicó Len señalando a la quinta cabina. Ella se mordió el labio, y miró a su alrededor.
            - ¡Oh! ¡Gumi!- Llamó a la peliverde, aunque esta ya se había adelantado y caminaba rápidamente hacia ellos.
            - Neru… ¡Aquí estás! ¡Necesito tu ayuda con mi celular! No sé que le pasa… y necesito llamar a Gakupo para irritar a Luka y así…- Se cayó al ver al rubio, luego hizo una sonrisita.- Jeje… No me llaman cupido por nada.
            - ¿Quién te llama así?- Preguntó Teto confusa, la muchacha suspiró.
            - Okey… yo me llamo así. Como sea, Neru…- Antes de que la rubia pudiera protestar, ya estaba siendo arrastrada hacia unos expositores de materiales de reparación y demás.
            - Este instituto es bastante amplio…- Comentó Len, tratando de llenar el silencio incómodo que se había formado. Teto asintió con lentitud, luego volvió a mirar hacia unos puestos como había hecho con anterioridad.- ¿Qué tal si damos una vuelta?
            - Um.- Asintió, y ambos comenzaron a caminar en silencio. Se detuvieron frente a un puesto de tiro al blanco, el cual captó la mirada de la chica. Len rió, y pidió un turno.
            En pocos instantes, hizo el cálculo, lanzó el aro y embocó en el pino. Luego tomó una cesta de figurillas hechas de pan; había en forma de estrellas, corazones, y varios animales.
            - Aquí tienes…- La niña se sonrojó al instante en el que tomó la canasta, la miró con adoración y luego examinó el rostro del chico con perplejidad.
            - ¿Cómo lo supiste?- Él empezó a reírse.
            - El otro día había pedido un helado con un sabor como a pan y hoy no dejabas de mirar a este puesto… Era algo un poco obvio… ¿No crees?- Ella negó con su cabeza, manteniendo una sonrisa en sus labios.
            - No… Ni Neru, ni nadie se había dado cuenta.- Señaló, él simplemente le devolvió una sonrisa.- ¡Gracias Len-chan!- Exclamó dándole un abrazo.
            - De nada, Teto-chan.- Sonrió, y así comenzó la verdadera diversión. Fueron a cada juego que se cruzara en sus caminos y rieron como nunca, pero algo seguía molestando al rubio.- Teto-chan, lamento lo de tu amigo.
            - ¿Q-qué? ¿Cómo? ¿Quién…?
            - Fue mi culpa, quería saber donde estabas y terminé haciendo que Neru me lo dijera… Pero, no debes preocuparte… Estoy seguro de que él querría que disfrutaras de la feria.
            - ¡La estoy disfrutando!- Exclamó a la defensiva.
            - ¡No es cierto! Lo veo en tu cara, cada vez que se produce un silencio en seguida viene ese rostro de tristeza… No te digo que dejes de pensar en eso, pero al menos intenta despejarte un poco.
            - Es que… ¡No lo entenderías! ¡Sólo Neru-sempai lo entiende… pero ni siquiera llega a sentirlo del todo! Ella tiene a Dell, su amigo de la infancia… Entiende lo que es que le pase algo, pero no le ha pasado nada en cambio a… a…- Rompió en llantos, Len la abrazó de forma reconfortante.
            - Lo siento… Pero, de verdad no es tu culpa…
            - Lo sé… Él quiso ir a esquiar, pero… yo… Podría haberlo invitado a tomar chocolate caliente, o ir con él…- Empezó a lloriquear.
            - ¡Teto! ¿Esquiar? No tienes que preocuparte… hoy en día no hay accidentes graves con esquí, y si hubieras ido puede que habría sido más problemático…
            - ¡Pero no entiendes verdad! Cuando me hablas… cuando te veo… ¡Eres idéntico a él! Siempre amable, y no dejo de temer que algo le haya pasado y que tú seas algún tipo de…- Len empezó a reír, y Teto se apartó con el rostro rojo.- ¡No es gracioso!
            - ¡Claro que sí! ¡Teto…! ¿Realmente crees que no te lo habría dicho si fuera él?- Dijo serenándose, y mirándola a los ojos. Teto abrió su boca pero enseguida la cerró, ambos estaban mirándose frente a frente a muy poca distancia, y fue entonces cuando la escucharon carraspear.
            - Aham…- Ambos miraron a Rin que se encontraba parada frente a ellos. Se había ido para cambiar su vestido de playa y ojotas por algo más cómodo, unos jeans, remera y zapatillas. Ahora, miraba la escena con el rostro enrojecido. Len observó a la rubia y luego a la chica que tenía frente a él, para luego volver a la rubia.
            - ¡Hola Rin-san!- Saludó sonriente.
            - ¡¿Cómo que hola Rin?!- Exclamó furiosa dándole un golpe en la cabeza.- ¡¿Qué rayos creen que están haciendo!
            - No espera… Rin…- La chica volvió a golpearle, y él tuvo  que empezar a correr para evitar otro golpea aún peor. Ambos se alejaron gritando, y Len saludó a Teto desde la distancia. La chica le devolvió el saludo y suspiró… Sin duda él era idéntico a Ted, pero Rin no era exactamente una copia de ella.

Instituto Vocaloid: Capítulo 10

Capítulo 10

            El primer día de clases jamás resultaba sencillo en un colegio nuevo, y mucho menos cuando las clases ya habían iniciado con anterioridad. Len y Rin ingresaron al salón lleno de estudiantes. Entre ellos lograron reconocer a Teto y Neru, junto con otros rostros que habían divisado caminando por el campus.
            - ¡Hola Neru-chan!- Len se le acercó sonriente, con Rin siguiéndole desde atrás disimulando su fastidio con una falsa sonrisa. Neru levantó la mirada y se quedó observando a Len con un tenue sonrojo, pero se apresuró en desviar la mirada antes de que alguien pudiera notarlo.
            - Hola, eto… Él es Len Kagamine, y ella es Rin Kagamine.- Introdujo, todos los miraron fascinados. En poco tiempo, ya conocían a todo el curso y no tardaron en ser apodados como gemelos, a pesar de que aún no se sabía con seguridad si era cierto.
            Rin aceptó con los brazos abiertos todas las preguntas de sus compañeros curiosos, y las respondía sonriente. Sin duda disfrutaba de ser el centro de atención, o al menos, la mitad. Len en cambio, no pudo evitar sonrojarse ante la excesiva atención y las preguntas, sobre todo las que venían de chicas curiosas por saber sobre su vida amorosa. Ambas rubias no pudieron evitar sentir curiosidad sobre este último asunto, al cual Len respondió con que era demasiado incómodo y cambió de tema.
            Las entrevistas duraron prácticamente todo el día, mientras que los jóvenes Kagamine hacían todos sus esfuerzos por amoldarse y llevarse bien con todos. Ese día tuvieron la mayoría de sus materias, Rin demostró su habilidad para el deporte mientras que Len demostró ser más del tipo intelectual. Claro, todos los estudiantes eran brillantes a la hora de música, la cual era más bien de historia sobre esta y presentaciones grupales en las que se les indicaba todo respecto a sus estilos, puntos débiles, y notas a mejorar.
            Cuando finalmente finalizaron las clases, todos los estudiantes se retiraron a sus respectivos “hogares”. Neru detuvo a Len justo a tiempo, él se detuvo mientras que Rin seguía caminando sin notar su ausencia, y cuando lo hizo, ya había desaparecido en el interior del salón.
            - Len-kun…- Empezó a decir nerviosa, obstruyendo la única salida de la habitación. El rubio se sentó en uno de los bancos sin notar que estaba atrapado, empezó a hamacarse relajadamente esperando que continuara.- Dime… ¿somos amigos?- Él se detuvo por un instante para mirarla sorprendido por aquella pregunta.
            - Pues supongo que sí.- Dijo sonriendo, sin dejar de mecerse. De pronto escuchó que alguien trataba de abrir la puerta desde el otro lado sin éxito.- Neru-chan, creo que deberías dejar pasar a esa persona… mira si es algo importante.
            - Puede esperar…- Contestó sin ceder a la persona del otro lado. Luego miró al chico con seriedad, pero él pareció no notarlo ya que seguía hamacándose con tranquilidad.- Len… ¿Tienes novia?- Esa pregunta lo agarró desprevenido, la puerta dejó de forcejear.- ¡Len!-  Llamó haciendo que perdiera el equilibrio y cayera al suelo. La puerta se abrió en ese instante, y Rin corrió hacia él.
            - ¿Estás bien?- Le preguntó, él se levantó tambaleándose un poco y apoyando su mano contra su nuca donde había recibido el golpe.
            - Claro, no te preocupes Rin-san.- La joven pudo sentir como Neru la fulminaba con la mirada desde su espalda.
            - ¿Preocupada yo? Solamente me aseguraba de que no hubieras… em… roto algo…- Contestó de forma desinteresada, aunque no muy segura de con qué excusarse.- Me refiero, sería terrible perder al único tecla dista de la banda…
            - ¡Len-kun!- En ese instante saltó la otra rubia a sus brazos y lo sujetó con fuerza, a su vez acarició la nuca del muchacho.- Lo lamento mucho… espero que estés bien…
            - Um… Neru-chan… ¿Podrías…?- Él trató de apartarla con delicadeza pero ella se sujetó con fuerza, Rin suspiró molesta al ver que estaba de más en la habitación. Se acercó dando pisotones y le arrancó el muchacho para llevárselo del brazo hacia la salida.
            Pero entonces algo los detuvo, ya que Neru decidió seguir sus pasos y tomar al joven del otro brazo para atraerlo de nuevo junto a ella.
            - Oigan.- El joven logró soltarse de ambas y las miró con seriedad, para luego decir con un suspiro.- Rin-san adelántate, yo enseguida te alcanzo…- Dijo con tono agotado, Neru sonrió triunfante al tiempo que le dedicaba una burla a la rubia.
            - No. Te espero, si tienes algo que decir, no creo que haya problema con que yo…- Bajó la voz sintiéndose avergonzada, después de todo ella era la que estaba de más allí.- Te veo más tarde.- Finalizó escapando de la habitación sin darle tiempo al rubio de reaccionar. Pudo escuchar como alguien la llamaba desde atrás por lo que decidió esconderse dentro de uno de los salones vacíos.
            El aula estaba perfectamente ordenada, el suelo reluciente y los bancos perfectamente alineados. El escritorio del profesor o profesora le pareció el lugar perfecto donde meterse, ya que tenía un hueco con paredes gruesas en el que cabía a la perfección.
            - Ya olvídalo, debe estar cansada por todo lo de hoy.- Comenzó a decir Neru. Ambos habían detenido frente a la puerta del salón en el que se escondía, Len estaba por abrir la puerta pero algo lo detuvo. Una mano sujetó la suya con suavidad, al tiempo en el que la joven continuaba.- Además quiero saber tu respuesta a mi pregunta…- Se creó un silencio por un instante, Rin había logrado escuchar aquella consulta y ahora le daba curiosidad la respuesta, aunque en el fondo sentía un agudo temor.
            - No, no tengo. Ahora si no te molesta…- Se escuchó como alguien giraba la perilla y la puerta se abría.- Rin-san… ¿Estás aquí?
            - ¡Por favor! ¡Déjalo de una vez! Seguro que esta en la casa tranquila tomando algo o viendo televisión… Len-kun, quiero preguntarte algo importante.- Él la ignoró, eso pudo notar desde su escondite. Ya que se escuchó como alguien caminaba por la habitación, abriendo los lockers que no tenían candado para luego cerrarlos con cuidado.- ¡Len! ¡Escúchame! ¿Ya saben si ella es tu hermana?- La búsqueda se detuvo, y se escuchó como caminaba de nuevo en dirección por donde había venido y se sentaba sobre uno de los bancos.
            - No, no estamos seguros… Pero Meiko dijo que ya que el padre de ella no sabía nada y no podemos comunicarnos con mi madre, lo mejor sería una prueba de ADN, aunque claro, como nos encontramos en un instituto tan aislado puede que los resultados tarden en llegar. En fin, ya enviamos las pruebas si es que quieres saber.
            - Ah… ¿Y que piensas al respecto?
            - Pues creo que las pruebas de ADN son muy efectivas en estos casos, ya que desde hace años se utilizan y…
            - No, me refiero a si ella es tu hermana.- Se escuchó un suspiro de parte de Len, luego como se reacomodaba sobre el banco.- Y no me digas que no sabes, simplemente quiero saber si te gustaría o no.
            - Ah. Eso… Pues, Rin me cae muy bien así que lo me molestaría tenerla por hermana.- Respondió con tranquilidad, Neru dio un salto de alegría y se abalanzó sobre el rubio.
            Mientras ambos se retiraban aún riendo por lo ocurrido, Rin se encontró a si misma envuelta en lágrimas. Dio un suspiro, y luego abandonó su escondite. Cuando llegó hasta la casa, Len y Neru estaban hablando entretenidamente en la entrada.
            Ambos bromeaban entre sí mientras esperaban que le abrieran la puerta al muchacho. Alguien les respondió diciendo que enseguida le abría, y se hizo un silencio. La joven se acercó al muchacho lentamente, con los labios listos para besarlo.
            - ¿Qué estás haciendo?- Ambas se quedaron heladas, Rin de pie lista para interponerse y Neru con los labios en forma de pico.- De esa forma nunca podrás silbar… Ah, hola Rin-san.- Saludó el rubio redirigiendo su atención.- En ese instante Meiko abrió las puertas y se quedó observando a los tres jóvenes.
            - Adiós Neru-chan.- Se despidió el muchacho entrando a la casa.- Buenas tardes, Meiko-sempai.- Agregó, luego volteó para ver a Rin que seguí parada frente a la entrada junto a la otra rubia.
            - Ehm… ¿Quieren pasar?- Preguntó las castaña haciendo un esfuerzo por sonar agradable, aunque en realidad tenía pocos deseos de recibir una visita de la rubia de cabello largo.
            - Oh. Claro.- Rin corrió hacia la entrada, tomó el picaporte, y la cerró con prisa junto con un “Nos vemos mañana.” para la petrificada Neru.
            Dentro de la casa, se encontraron con Luka y Miku discutiendo con los muchachos, estos últimos respondían protegiéndose detrás del sofá. Meiko suspiró al tiempo que los gemelos miraban la escena con las preguntas escritas en sus rostros.
            - Estábamos discutiendo respecto a qué estilo utilizar para la apertura del festival musical que se acerca. Por un lado, tenemos los que quieren hacer un estilo playero y por el otro, cualquiera menos ese.
            - ¡¿Acaso no creen que nos veríamos bien en bikini?!- Gruñó Miku, ambos chicos se sonrojaron y Luka le lanzó una lata de atún a la cabeza de Gakupo.
            - ¡Por eso mismo! ¡No queremos!- Respondió Kaito, ya que su compañero había quedado grogui.
            - ¡¿Por qué?!- Él se sonrojó ante la pregunta, Len suspiró ante la obviedad.
            - No quiere que ningún otro chico te vea, y creo que es lo mismo por parte de Gakupo…- Luka miró furiosa al samurai y se puso de pie.- Pero con Luka.- Agregó el muchacho haciendo que esta se sonrojara, y desviara la mirada fingiendo que no le importaba.
            - Muy buen análisis.- Felicitó la castaña dándole unas palmaditas en la espalda, mientras Rin miraba a todos sorprendida por los hechos.
            - Aún así, creo que por el tiempo que estamos teniendo sería excelente para no cansarnos en la apertura.- Insistió Luka, ahora que había recuperado el color natural de su rostro.
            ­- Sí, sí… ¡Lo que dijo!- Asintió Miku, luego miró a los gemelos.- ¿Ustedes están de acuerdo verdad?- Sonrió, mientras Len se sonrojaba y bajaba la cabeza, Rin lo miraba furiosa.
            - Eto…- La rubia lo meditó por un instante, seguramente estarían más cómodos pero la verdad no le apetecía. Sin mencionar que los trajes de baño siempre pueden terminar revelando algo accidentalmente.- ¿Por qué mejor no hacemos un estilo… con vestidos de playa?- Sugirió tratando de cambiar la idea. Ambos muchachos la miraron con admiración.
            - ¡Gran idea Rin-chan!- Exclamó Kaito sonriente, al tiempo que Gakupo asentía ahora recuperado del golpe.
            - Um… Podría ser… ¿Tú que opinas Len-chan?- Preguntó Meiko que seguía parada a su lado, el niño levantó sus hombros.
            - ¿No te gustaría ver a Rin-chan en bikini?- Interrogó Miku tomando a la rubia de los hombros.
            - Me da igual.- Contestó cortante, luego dejó su mochila y tomó unos libros.- Me voy a la biblioteca.- Agregó y se retiró.
            - Eto…- La pequeña se quedó helada, al igual que Miku que la seguía sujetando.
            - Idiota.- Murmuró Miku Hachune, quien apareció de de repente dentro de uno de los muebles de la alacena, para luego cerrar las puertas. Miku se le acercó furiosa, pero al abrirla se encontró con nada más que tazas y platos.
            - ¿Huh?